Obviedades no tan obvias al crear un perfil de Linkedin (parte I)

Obviedades no tan obvias al crear un perfil de Linkedin (parte I)

Creación de perfil en Linkedin: nuestro CV virtual. Y es que esta no es una cuestión trivial ya que será nuestra carta de presentación entre profesionales. Por ello, es fundamental dedicarle todo el tiempo necesario a hacer ese perfil lo más atractivo posible, actualizarlo periódicamente y tenerlo al día de las novedades que Linkedin nos va brindando.

Por si estáis empezando en esta red social, o estáis poniendo vuestro perfil al día, no está de más hacer tratar una serie de cuestiones que se pueden mejorar en nuestro perfil, errores que se producen (algunos pueden parecer obvios, pero se cometen más habitualmente de lo que sería de esperar…) o actualizaciones no aprovechadas. Vamos con ello, pues:

Escribir sin faltas de ortografía

Y el primero es de esos que parece una obviedad. Pero a veces lo que para ti es obvio te das cuenta que no lo es tanto para otros. Desde nombre y apellidos en minúsculas a errores de acentuación. Esto aparece al ver perfiles que creías “profesionales”. Es para preguntarse si es que estaban mandando un whatsapp en lugar de redactando su perfil en Linkedin… ahí lo dejo.

No dedicar tiempo a tu titular profesional

Se trata de las palabras que te definirán ante los que accedan por primera vez a tu perfil. Por lo tanto, creo que se merecen un esfuerzo. Defínete profesionalmente con lo que eres en la actualidad o aquello en lo que eres especialista. Un consejo: intentar destacar con algo que resalte por encima del resto, sobre todo si estás en situación de búsqueda de empleo (recuerda que hay millones en esa situación, por desgracia)

Carecer de foto de fondo

Linkedin ha incorporado hace poco esta posibilidad para hacer más visible en la primera visita nuestro perfil. Tenemos la opción de incorporar una foto (o composición de varias) en el fondo de nuestro perfil. Podemos elegir alguna foto que nos defina bien profesionalmente y de esa forma resaltar nuestro perfil aún más. Puede ser que nos lleve algo de tiempo, pero merece la pena.

No detallar tareas de experiencias laborales

Muchas veces al ver el perfil de un nuevo contacto y analizar su trayectoria profesional, me encuentro solamente con el título del cargo desempeñado, la entidad y el período trabajado en la misma. Soy el primero al que le da pereza echar la vista atrás de un trabajo de hace unos años y empezar a escribir las funciones más relevantes que he desempeñado, pero a pesar de eso ¿no creéis que añaden información relevante?

No añadir links en experiencias profesionales

Un poco a colación del anterior punto. Puestos a detallar trayectorias pasadas (y también presentes), igual se nos viene a la mente ese proyecto en el que colaboramos y que tan buenos resultados dio. Un link aporta valor añadido a la información. Si añadimos un link, haciendo más interactiva la información, igual retenemos más la atención de los visitantes de nuestro perfil, ¿no creéis?

Si dedicamos tiempo a ello, veremos que son cuestiones más o menos obvias a aplicar y corregir. Hay más cuestiones que tratar cuando hablamos de optimizar un perfil profesional en Linkedin, pero será en próximos posts. Y vosotros, ¿os habéis encontrado con situaciones similares al ver otros perfiles?

Nuestra foto en LinkedIn: ¿qué perfil queremos mostrar?

Nuestra foto en LinkedIn: ¿qué perfil queremos mostrar?

La tan recurrida expresión “una imagen vale más que mil palabras” es perfectamente aplicable a lo que hoy vamos a analizar: la foto de nuestro perfil en LinkedIn. Y no es que una foto correcta nos vaya a abrir todas las puertas a las que llamemos, pero sin duda, una elección incorrecta o inadecuada no nos va a ayudar nada. ¿Qué debemos tener en cuenta al elegir una foto para nuestro perfil? ¿Qué tipo de perfil tenemos que mostrar?

Hace días tuve la oportunidad de aceptar la invitación de un antiguo colega que me contactó por LinkedIn. Cuando ví su perfil, analicé su actividad y pude ver que llevaba muy poco tiempo en LinkedIn. Acepté su invitación y ese mismo día hablé por teléfono con esta persona. Me llamó la atención que me comentara que estaba en esta red social un poco “para ver lo que pasaba” y que “ya vería como funcionaba”. Parecía que no había prestado mucha atención a lo que significa LinkedIn. Al ver su foto por primera vez, me confirmó esa impresión. Y es que resulta sorprendente que en una red social de profesionales, las fotos de los perfiles son un apartado con escaso trabajo detrás, en muchas ocasiones.

Distintas redes sociales, distintas fotos:

No es obligatorio tener distinta foto de perfil en LinkedIn que en Facebook o Twitter, por poner un ejemplo. Pero, parémonos a pensar, ¿nos vestimos igual cuando vamos de recados que cuando vamos a una boda?. Salvando las distancias, hay que pensar que si no tenemos la misma actividad en Facebook que en LinkedIn, no tiene mucho sentido tampoco mostrar la misma foto.

Opciones para hacer más profesional una foto:

Hay distintas opciones para hacer más profesional nuestra foto.

  1. Maquetar y darle pequeños retoques a esa foto que nos parece adecuada: hay programas que nos pueden facilitar la tarea (ej. Befunky.com, fotoefectos.com…)
  2. Posibilidad de hacer una foto de encargo: ¿y porqué no? si como yo no sois muy buenos con el arte de la fotografía y no os convencen las fotos que tenéis hechas, no es nada descabellado encargar una foto de estudio de manos, como no, de un profesional.

Qué tipos de fotos no poner:

Este apartado sobraría si en muchas ocasiones se usara más a menudo el menos común de todos los sentidos: el sentido común. Basta darse una vuelta por distintos profesionales y ver errores como fotos en un contexto familiar, fotos sin ninguna calidad o desenfocadas, etc… Muchas veces, simplemente basta con mostrarnos en nuestro ambiente laboral cotidiano para tener una foto suficientemente profesional. Afortunadamente, cada vez es menos habitual encontrarse con estas cuestiones, pero he considerado oportuno recordarlas

Los perfiles anónimos:

A todos nos ha ocurrido encontrarnos con usuarios de LinkedIn que no tienen foto de perfil. Salvo determinados cargos de departamentos de Recursos Humanos (y aún así es discutible) no encuentro mucha razón a figurar sin foto en una red como LinkedIn, ¿o es qué acaso salimos de copas con un saco en la cabeza? Entiendo queestamos en una red en la que hay que mostrar y dar confianza, lo contrario no invita mucho a interaccionar.

Consejo: usar la opción “Qué información pueden ver otros usuarios cuando visitas su perfil” dentro del menú de Privacidad y Configuración de LinkedIn. De esta forma puedes aparecer puntualmente anónimo en un momento concreto.

Merece la pena dedicarle un tiempo a nuestra foto antes de ponernos con el resto de nuestro perfil. Ah, y por supuesto, no está de más actualizar de vez en cuando la foto, que todos cambiamos con el tiempo. Creo que hay trabajo con nuestra foto de perfil, ¿nos ponemos?