¿Dónde están nuestros clientes? Probemos a buscar en Linkedin…

¿Dónde están nuestros clientes? Probemos a buscar en Linkedin…

Imaginemos que nos dicen que nuestro producto/servicio tiene un mercado potencial de 300 millones de clientes. Firmaríamos que fuera la centésima parte, ¿verdad? Pues esa cantidad posible de clientes los tenemos concentrados en un solo lugar: Linkedin  ¿Probamos a buscarlos?

Es obvio que esta es una razón ya para empezar a gestionar comercialmente la red social profesional más grande del mundo. A partir de aquí, empiezan a surgir las dudas. ¿Por dónde empiezo a contactar? ¿A qué personas en concreto tengo que dirigirme? ¿Cómo me dirijo a estos contactos?

¿Por dónde empezar a contactar?

Esta pregunta debiera verse en primero de Comercial. Si no tenemos claro cuál es el público de nuestros productos/servicios, da igual que estemos en Linkedin o en un puesto de la plaza del pueblo vendiendo hortalizas. Nuestro futuro comercial será un tanto negro… Hay que tener claro lo que estamos vendiendo primero y a qué empresas, sectores les puede interesar. Perdón, no les puede interesar, ¡les va a interesar!

¿A qué personas en concreto me dirijo?

Una vez que ya hemos acotado por ejemplo, las empresas clientes de nuestros servicios podemos ya investigar (por supuesto, en Linkedin) quiénes serían nuestros interlocutores más receptivos a priori.

Es aconsejable entrar en la página que esta empresa tendrá en Linkedin (o debiera tener) y a través del buscador avanzado ir buscando el contacto que más nos interese: responsable Marketing, Comunicación, RSC, Proyectos, etc…

¿Cómo me dirijo a estos contactos?

Ya hemos hecho parte del camino localizando a la entidad y a la persona que nos interesa. Pero falta lo más difícil: dirigirse a esa persona. Y dentro de esa interacción intentar ser lo más convincente posible. En esta parte juegan dos factores a cada cuál más importante:

Canal para dirigirnos: dependiendo del grado de ese contacto (2º o 3º) podremos enviarle una invitación o no. Si tenemos la opción de una invitación, tenemos la oportunidad de atraer su atención desde el principio. ¿Cómo? Pues simplemente personalizando la invitación con un mensaje que atraiga su atención hacia lo que le queremos contar. Adiós al mensaje: Me gustaría añadirte a mi red profesional…

Podemos probar otra opción también muy interesante: que nos presenten. Es una forma muy educada y menos fría de contactar, aunque no tan instantánea.

Mensaje a comunicar: volvemos al principio. Si no tenemos clara la empresa que puede ser nuestro cliente ni tampoco sabemos vender nuestro producto, mal vamos. Ensayemos un buen argumentario antes de disparar invitaciones o similares…

Cada uno de los que estáis leyendo tendréis vuestras propias necesidades, argumentarios, posibles clientes. Si necesitáis ayuda en ese sentido, tenéis más información aquí.

Teniendo claras estas premisas anteriores, creo que ya vale de tiempo gastado leyendo posts. ¡¡¡A buscar clientes en Linkedin se ha dicho!!!

Tu perfil en Linkedin: visibilidad para ti y actividad para tu empresa

Tu perfil en Linkedin: visibilidad para ti y actividad para tu empresa

Pazos, mítico personaje de la también mítica película Airbag tenía un concepto muy claro de la profesionalidad. Esa claridad se difumina un poco al intentar ver la actividad en una empresa de profesionales con perfil en Linkedin. ¿Qué comportamiento deben seguir estos profesionales? ¿Ceñirse a la estrategia de la empresa únicamente? ¿Pueden tener una gestión independiente de su perfil?

Empecemos diciendo que las empresas están formadas por profesionales (o al menos eso es lo que se espera). Llegados a este razonamiento, es lógico pensar que muchos (sino la totalidad) tendrán su perfil en Linkedin. A partir de ahí, ¿es compatible la gestión de esos perfiles con la búsqueda de nuevos y mejores resultados en la empresa? La respuesta debe buscarse en la complementariedad de ambas cuestiones.

Lo primero que habría que indicar es que el perfil ante todo es personal, de ese profesional en concreto. Esto es importante, ya que si la relación llega a su fin, el profesional va a seguir con la gestión de su perfil. Sin embargo, hemos de darnos cuenta de que las entidades son una suma de personas y sus perfiles son la imagen de esa entidad mientras pertenezcan a ella, con lo merecen cuidarse. Veamos algunas cuestiones.

De arriba a abajo:

Es fundamental que los altos cargos de las entidades prediquen con el ejemplo, teniendo un perfil en Linkedin actualizado e incluso, porqué no, con cierta actividad (echad un rato en mirar la actividad de muchos altos cargos y encontraréis sorpresas, os lo puedo asegurar)

Pero no solo con un perfil actualizado pueden dar ejemplo los directivos de una compañía. Más importante si cabe es una buena política por parte de esa organización, con directrices claras que impartir a sus empleados en cuanto a qué poner, publicar o gestionar desde sus perfiles. Esto lo deben indicar desde el departamento que corresponda, o bien buscar asesoría externa.

Distintos departamentos, distinta actividad

En las empresas no todos los empleados tienen las mismas funciones. Por lo tanto, su actividad en sus perfiles de Linkedin no debe ser la misma.¿Quién debe buscar actividad comercial, venta de productos?. Está claro que el departamento comercial gestionará Linkedin en la búsqueda de esos objetivos. Si por el contrario, tenemos que estar al tanto de nuestro sector, marcar tendencia con determinadas innovaciones, tal vez el departamento de comunicación y marketing sea el que debe marcar la pauta. Cada uno en su sitio, y la empresa por encima de todos.

Independencia dentro de un orden

Como indicaba, el profesional ha de saber que su perfil y las actualizaciones del mismo que haga van a enriquecer tanto la imagen de la entidad como la suya propia. Habrá directrices por parte de la entidad para seguir en Linkedin, pero no tienen porqué ir reñidas con acciones más personales y que sirvan para crearse más marca personal. Tened en cuenta que Linkedin es vuestro CV virtual, ¿cómo no lo vamos a cuidar?

Hay muchas empresas en Linkedin y con muchos empleados y no siempre es posible optimizar ese control. Por lo tanto, ese debe ser un objetivo claro por parte de la mayoría de las empresas si quieren tener una presencia sólida, constante y acorde a su marca en Linkedin. Y vuestra empresa, ¿actúa profesionalmente en Linkedin?

¿Queremos ser profesionales en Linkedin? cuidado con lo que se dice…

¿Queremos ser profesionales en Linkedin? cuidado con lo que se dice…

Decía Dante que todo el mundo ve lo que aparentamos y pocos ven lo que realmente somos. Si el gran poeta italiano fuera contemporáneo nuestro seguro que tenía perfil en Linkedin. Y seguramente se echaría las manos a la cabeza con publicaciones que aparecen y que de profesional realmente tienen poco.

Y es que fraguarse una marca personal en Linkedin puede requerir tiempo, es cierto. Pero sobre todo requiere de buenas prácticas, algo que a menudo no se ve reflejado en las “noticias” que vemos en nuestro time-line. Hasta Linkedin han llegado los memes. ¿Reflejan un comportamiento profesional?

Alguna vez ya lo comenté, pero no está de más recalcarlo. Y es que Linkedin no es Facebook, señores… Sí, efectivamente son dos paneles con un fondo azul pero pocas similitudes tendrían que tener en su uso y, por supuesto, en el contenido que se le ponga.

Memes, adivinanzas, chistes y demás florituras en Linkedin:

Todo el mundo sabemos que son los memes, tan abundantes (y algunos muy ocurrentes, por cierto) que nos saturan nuestro whatsapp todos los días. ¿Realmente consideráis que pueden ser utilizados de una forma profesional? Mi opinión es que en la mayoría de las ocasiones, no. Esta es la última ocurrencia que se ve en las actualizaciones tras ver publicadas adivinanzas, chistes, felicitaciones de cumpleaños o similar…

La verdad es que usar una red social profesional de forma lúdica y hasta en plan de cierto cachondeo puede tirar por la borda todo el trabajo anterior (si se hizo) de tener un perfil profesional y una actividad más o menos interesante en Linkedin. ¡¡¡No destruyáis en un minuto lo que te costó horas, días o semanas crear!!!

Y por si os sirve como ejemplo ahí os dejo una perla reciente aparecida en el Time-line de Linkedin. Profesional lo que se dice profesional…

Hay muchas opciones que Linkedin nos ofrece para trabajar en las actualizaciones más que interesantes y generar marca personal. Os recuerdo alguna de ellas:

  1. Compartir noticias interesantes con vuestros contactos.
  2. Compartir fotos: pueden ser de algún acto en el que participéis, cursos a los que asistáis, publicaciones que hagáis….en resumen, que aporten valor profesional.
  3. Comentar, compartir, recomendar: a veces no somos nosotros los que publicamos cuestiones interesantes, sino otros. Aquí podemos recomendar, compartir con grupos y/o contactos o bien comentar (ojo con los comentarios)

Todo esto sirve para ir generando pasito a pasito una reputación profesional. Sé lo que alguien estará pensando (vaya pesadez, estar de continuo trabajando en Linkedin…). Si lo percibís como una herramienta de trabajo, seguro que acabáis sacándole rentabilidad y creándoos una buena marca personal. Eso sí, no la tiréis por los suelos con un meme…. ¿meme entendéis?