Pasen y lean: el extraño caso del comercial que no vendía con Linkedin

Pasen y lean: el extraño caso del comercial que no vendía con Linkedin

Tengo que confesar algo: se me han esfumado muchas ventas en Linkedin. Es más, se me seguirán escapando…pero a la vez, continuaré generando oportunidades y consiguiendo ventas…Entre no cerrar una venta y fracasar como comercial media un trecho.  Si no vendemos pero además dejamos una pésima imagen tendremos un “Au revoir” de muchos posibles clientes. Habremos FRACASADO en Linkedin.

Hace tiempo que he llegado a la conclusión de que  la no consecución de ventas es innata a todo comercial que quiera vender (los hay que no quieren, de verdad…) y no bombardear con su producto (sí, habéis oído bien, BOMBARDEAR). Mi balanza seguirá teniendo aguas (en terminología Hundir la Flota) en mis gestiones comerciales en Linkedin, pero también, oh alborozo, éxitos, estoy seguro.

Y es que partimos de la premisa de que Linkedin puede estar lleno de oportunidades. Oportunidades que pueden ser posibles clientes. Posibles clientes que pueden dar lugar a ventas. El número de ventas dependerá de muchos factores, y por supuesto, no todas nuestras gestiones se convertirán en ingresos, por lo tanto no habremos llegado al objetivo del cierre. Sin embargo, si mantenemos el hilo de la oportunidad, tendremos posibilidades, no habremos fracasado.

La cuestión como gestor, director, responsable, coordinador comercial es tener claro qué vendemos, a quién y cómo. Traducido al común de los mortales:producto, cliente y estrategia. Veamos cada uno de estos elementos por partes:

El Qué: Nuestro producto

Mal vamos si no sabemos qué debemos vender. Antes de lanzarnos a la piscina de Linkedin y publicar, comentar sobre nuestro producto, primero debemos tener claro a qué nos dedicamos y las características de lo que vendemos, sus ventajas, sus limitaciones (que sí, que no es perfecto aunque lo vendamos como tal). Ojalá tuviéramos el producto ideal que se vendiera solo, pero vamos a ponernos en lo que sucede en la realidad: debemos saber cómo es nuestro producto para saber vender sus bondades. Parece de sentido común, verdad?

El Quién: nuestros posibles clientes

Retomando un anterior post (Tal vez no necesites Linkedin para tener éxito profesional) volvemos a indagar en los destinatarios de nuestros productos. Linkedin nos ofrece unas posibilidades enormes de contactar con posibles clientes. Pero siempre teniendo en cuenta que es un foro en el que tal vez nuestra actividad, producto o servicio no encaje promocionarlo en esta red. Ya estáis parando de leer este post si es así vuestro caso!!!

Espero que sigáis muchos por ahí 😉 Nuestros posibles clientes podemos buscarlos desde el buscador de empresas, por ejemplo, haciendo una búsqueda selectiva de los cargos a los que nos tenemos que dirigir. Con el mensaje adecuado podremos captar la atención de esos posibles clientes. Ese es el primer paso. Veamos la estrategia, el cómo…

El Cómo: nuestra estrategia

Supongo que estaréis con los ojos bien abiertos esperando esta parte del post. Por fin se va a revelar el gran secreto de las gestiones en Linkedin: la estrategia para captar clientes. Pues, la mejor estrategia para trabajar en Linkedin es… ¡¡¡la que nos funcione!!! Sí, y es que aunque suene a perogrullada, es tan sencillo como que lo que yo digo, cómo lo transmito, cómo vendo mi producto… me funcione a mí, pero para nada os funcione a vosotros.

Y es que no se pueden extrapolar conclusiones al 100% de cuál es la mejor estrategia a la hora de dirigirte a nuestros posibles clientes (que siguen siendo POSIBLES, no hemos vendido nada todavía…). Es verdad que pueden establecerse unas pautas comunes (invitaciones que enganchen, usar los mensajes adecuadamente, generar actividad de calidad, etc…) pero lo que se debe comunicar y cómo hacerlo lo debe reflexionar cada uno usando, si es posible, el sentido común. Sin embargo, si que se pueden establecer buenas praxis para intentar la tan manida CONVERSIÓN, y aunque parezca menos importante ahora, mantener una imagen de calidad a pesar del posible fiasco en la gestión. Volvemos al inicio, a las no gestiones, el posible fracaso…

Y en la imagen me quiero centrar. Aunque no consigamos cerrar la venta, debemos cuidar a esos posibles clientes para que, tal vez, un día se transformen en CLIENTES con todas las letras. Habremos sumado otra venta no cerrada, pero no habremos perdido una POSIBILIDAD.

Gestiones perdidas + pérdida de imagen=FRACASO

En Linkedin nos encontramos con prácticas que sin duda, dan lugar a estas dos cuestiones juntas: fracasaremos en la gestión y además, por añadidura, dejaremos una imagen pésima.

1.-Por un lado tenemos la práctica de enviar mensajes a múltiples destinatarios sin copia oculta. Y es que ahora Linkedin no nos permite poner en copia oculta al resto de los 49 destinatarios restantes. Esto hace que un mensaje mandado de esta forma dé una imagen de descuido, de falta de asertividad con el posible cliente y de poca personalización.

2.-Por otro lado, nos encontramos con esas “entidades” que buscan vender su milagroso producto que todo lo soluciona y es único en el mercado. Por supuesto avalado por unos “expertos” muchas veces difícilmente contrastables. Se trata de las organizaciones multinivel y sus promesas. Yo, si os parece, en estos casos me quedo con el refranero popular, tan válido en tantas cosas: “Nadie da duros a 4 pesetas” (si queréis lo ponemos en euros, pero pierde sentimentalismo….)

Por lo tanto, teniendo en cuenta la QQC indicada anteriormente podemos ir poco a poco NO vendiendo en Linkedin, pero abriendo oportunidades, y con el tiempo, cerrando ventas ($$$$…). Y es que somos comerciales, nuestra bandeja de salida tiene 10 veces más número de mails que nuestra bandeja de entrada…de eso se trata.

Juntemos gestiones, oportunidades, nunca FRACASOS y Linkedin nos recompensará, eso seguro.

Gracias por estar ahí. Seguimos conectados 😉

Anti-post: 5 consejos para hundir tu imagen profesional en Linkedin

Anti-post: 5 consejos para hundir tu imagen profesional en Linkedin

Con este artículo inauguro el primer Anti-post. Un post sobre Linkedin busca, por ejemplo, dar consejos de utilidad en esta red. Pues bien, un antipost sobre Linkedin lleva de todo MENOS consejos útiles de qué hacer en esta red. Ahora bien, os quedarán claras varias cosas que NO hacer.

He llegado a la conclusión de que hay usuarios de Linkedin que quieren acabar con su imagen profesional y no saben cómo. Esto es intolerable, está claro que necesitan ayuda. Vamos a darles unos consejos para que acaben de hundirla como se hundió inexorablemente el Titanic. Y si por añadidura, dejan de publicar vanalidades, incoherencias y trivialidades salimos todo el mundo ganando.

Y es que llegado a este punto y las fechas que acabamos de pasar, he visto que en los últimos tiempos el contenido poco útil (por no decir inútil) que encuentro en mi time-line de Linkedin se ha incrementado considerablemente. ¿Realmente la gente no tiene temas interesantes y profesionales que comentar?¿Cómo puedo mostrar que no tengo ningún interés profesional en puestas de sol, memes de Albert Einstein o frases inspiradoras escritas en comic sans?

La gota que colmó mi paciencia ha sido estas vacaciones tras aceptar a un nuevo (y aparentemente) interesante contacto. Sin saberlo, ese contacto batiría todos los records que tenía hasta ahora como duración de un contacto de primer nivel (por si no lo sabéis, se pueden eliminar contactos, no son para toda la vida). Y es que a los 3 días de tener a esta persona de contacto, pude ver en mi time-line una actualización publicada que ni era profesional ni procedía estar publicada en Linkedin. Por no proceder, ni procedía en su perfil de Facebook, Instagram ni en su cuenta personal de Twitter. Como mucho procedería en su perfil íntimo y de Whatsapp.

Por si acaso esta persona no tiene claro que esas publicaciones no interesan (o no debieran) en un ambiente profesional como el de Linkedin, creo que desde la propia red se tenía que habilitar algún tipo de bloqueo y/o control de dichas publicaciones (del mismo modo que se controlan las invitaciones abusivas o la restricción de publicaciones en grupos).

Es verdad que si no estamos de acuerdo con una actualización, tenemos una opción en la parte superior de las actualizaciones que nos permite eliminarlas (en el desplegable de la parte derecha) o incluso podemos dejar de seguir a ese contacto. Son dos posibilidades que nos ofrece Linkedin, pero creo que se pueden fijar normas más restrictivas para que se priorice el contenido con alto aporte profesional frente a trivialidades.

Pero por si acaso si alguno de los que leáis este antipost, creéis que estáis publicando acertadamente, os relato cinco opciones que podéis estar usando sin saber (espero que así sea) y que pueden dar al traste con vuestra imagen profesional:

1. Acertijos:

¿Creéis que los usuarios estamos en Linkedin para resolver acertijos? Necesitamos nuestro tiempo profesional para asuntos profesionales.

2. Situaciones personales:

¿O creéis que es muy profesional estar leyendo comentarios sobre situaciones personales? ¿porqué no formáis un grupo de whatsapp e invitáis a vuestros contactos de Linkedin?

3.Cuestiones trascendentales:

Tal vez habéis pensado que por ser una red profesional estamos dándole continuamente a la neurona, incluso en cuestiones transcendentales. Una cosa es ser profesional, y otra un profesional transcendente. Está claro que Gandhi, Einstein (con todo el respeto para estos grandes personajes) son equivalentes a Julio Iglesias en Whatsapp. Por su lamentable frecuencia de sentencias, se entiende.

4. Fotos bonitas:

¿De verdad pensáis que publicar fotos chulas sin ningún tipo de explicación profesional es procedente? ¿Habéis oído hablar de Instagram?

5. Comentarios, recomendaciones de lo anterior:

Y si todo esto que estamos diciendo, no lo publicáis pero estáis recomendándolo o incluso comentándolo, ¿no creéis que indirectamente estáis también dejando de lado vuestra propia imagen profesional?

Espero con este antipost haber conseguido que aquellos que estén dubitativos de qué publicar o no en Linkedin, tengan al menos claro lo que NO deberían hacer. Y si además he conseguido hacer reflexionar a esos usuarios (algunos ya casi spammers) que se dedican a todo, menos a ser profesionales en sus publicaciones, creo que es un pequeño avance. Estoy seguro de que entre tod@s los que apreciamos el potencial real de Linkedin, conseguiremos minimizar el contenido inadecuado, memes incluidos…

Seguimos conectados 🙂

Tal vez NO necesites Linkedin para tener éxito profesional

Tal vez NO necesites Linkedin para tener éxito profesional

400 millones de profesionales estamos en Linkedin. ¿400 millones de éxitos? No necesariamente. Y es que la mayor red profesional del mundo puede no ser la panacea para todo el mundo. Antes de entrar en Linkedin, planteémonos si encaja con nosotros y le podemos sacar partido. Veamos cómo…

Para empezar este año no me he vuelto loco ni estoy aborreciendo de las capacidades profesionales que nos ofrece Linkedin y que tanto defiendo. Ahora bien, esta reflexión que planteo va más dirigida aaquellas personas que están en Linkedin y no saben muy bien para qué. Primer error, craso error…

Y es que Linkedin se denomina como la mayor red social profesional, lo cuál es cierto. Pero dicho esto, puede haber (y los hay) muchos profesionales que por su perfil deban trabajar más otro tipo de redes(Facebook, Twitter, Instagram, combinaciones de varias de ellas…) que dedicar su tiempo en Linkedin.

Por eso, creo que ya que estamos a principios de un nuevo año, tal vez sea un buen momento para plantearse cuestiones incómodas acerca de Linkedin. Dichas cuestiones servirán para tratar sobre nuestra presencia en Linkedin preguntándonos cuestiones básicas antes de seguir perdiendo nuestro tiempo (volvemos al tiempo, ese bien tan preciado…)

Muchos nos aconsejan, nosotros decidimos

Y es que es verdad. Cuantas veces (yo mismo lo hago…) aconsejo o comento de las ventajas que ofrece Linkedin y los beneficios que se puede obtener en cuanto a marca personal, empleo, relaciones comerciales, etc…Eso no quita para que esas mismas ventajas no sean extrapolables a todo tipo de profesional y actividad. Por lo tanto, escuchemos opiniones sobre Linkedin pero decidamos nosotros mismos si nos encaja con nuestra trayectoria y estrategia profesional.

¿Tenemos en Linkedin lo que buscamos?

Para decidirnos a actuar en Linkedin, además de valorar las opiniones de otras personas, debemos tener claro si lo que necesitamos profesionalmente lo vamos a encontrar aquí. ¿Está nuestro público objetivo en Linkedin? ¿Son las empresas en que nos gustaría presentar nuestra candidatura proactivas aquí? ¿Es un nicho de futuras relaciones comerciales en nuestro sector?

No sólo es cuestión de estar, hay que interactuar

Cierto y mil veces cierto. De nada vale lo indicado anteriormente si solo vamos a estar de figurantes en esta red. Todos somos actores en una red profesional. Nuestros servicios serán los mejores del sector, pero ¿quién los conoce? ¿los estamos compartiendo con más profesionales? Tenemos que definir una estrategia de actuación, tomar Linkedin como una herramienta de trabajo más fijando unos objetivos sobre nuestra actividad. Si estamos dispuestos a eso, adelante.

Dependiendo cuál sea vuestra reflexión tras estos planteamientos, tal vez vuestros días en Linkedin están contados, forasteros. Ha sido un placer vuestra presencia…

Si por el contrario véis Linkedin como un abanico de posibilidades profesionales, a por ello. Definid una estrategia de actuación, objetivos que buscáis e id configurando un perfil más atractivo. Vuestra presencia en Linkedin requiere de trabajo constante, ¿estáis preparados para rentabilizar vuestro tiempo en Linkedin?