Desmontando la máscara del nuevo interfaz de Linkedin

Desmontando la máscara del nuevo interfaz de Linkedin

Como si de una famosa del papel cuché se tratara, estos días estamos viendo la nueva cara de Linkedin tras el paso por la cirugía plástica. Y como en todos los estrenos habrá cuestiones que nos resultan más accesibles y otras digamos más recónditas…

Y es que con la nueva interfaz de Linkedin han venido cambios. Vamos a comentar algunos de ellos:

Publicaciones:

Ahora ya podemos escribir un post desde nuestra página de inicio sin necesidad de tener configurado nuestro Linkedin en inglés (la opción está ahí pero comprobadlo, porque a veces da error al cargar la página)

Notificaciones:

Sistema más intuitivo cargando a página completa. En la interfaz antigua nos encontrábamos lo siguiente:

Con el nuevo lo tenemos a página completa como indicábamos:

Conectar personalizando sigue siendo posible:

Como en la interfaz vieja, si queremos llamar la atención desde el primer momento, lo mejor será invitar personalizando. En el nuevo formato de Linkedin, tenemos que habituarnos a un término nuevo: NOTA

Y es que seguiremos entrando en el perfil de la persona que queremos invitar si queremos personalizar la invitación. Una vez dentro se nos habilita la opción CONECTAR. Al pinchar en ella nos aparecerá:

Et voilá, aquí está la nueva invitación personalizada en Linkedin.

VENTAJA: no tenemos que seleccionar categorías (amigos, compañeros de trabajo, hemos hecho negocios juntos…)

Grupos:

¿Dónde están escondidos los grupos? Piensas en un primer momento… Pues bien, no están aparentemente tan visible aunque sus opciones siguen ahí.

En esta imagen, vemos también otras opciones como Learning y Slideshare.

Para empezar a familiarizarnos con la nueva interfaz, no está nada mal. Y entre novedades y nuevas caras, no olvidemos de supermineralizarnos y supervitaminarnos, o sea, traduciendo, seguir interaccionando!!!

Y a vosotros, ¿qué os parece la nueva máscara de Linkedin?

Gracias por estar ahí, seguimos conectados 🙂

Desconexión laboral: ¿la aplicamos también a Linkedin?

Desconexión laboral: ¿la aplicamos también a Linkedin?

Domingo 18:15 h pm. A esa hora había recibido un mensaje en mi buzón de Linkedin. Lunes 12:10 h pm: esa fue la hora y el minuto a la que contesté dicho mensaje. Si Linkedin es una herramienta de trabajo, ¿no la deberíamos usar en horario laboral?

Este año del que llevamos un mes escaso empezó con muchas noticias en la mesa. Una de ellas nos pilló entre la resaca de Nochevieja y el roscón de Reyes y digamos que el debate dio para lo que dio… Se trata de la ya conocida como Ley El Khomri, por el apellido de la ministra de Trabajo francesa que la promovió, Myriam El Khomri. Hablamos de desconectar laboralmente, un unplugged regulado. Refresquemos la memoria…

http://www.expansion.com/economia/2017/01/01/58692efa468aebf3148b45bd.html

Según lo indicado en la normativa su objetivo es fijar las “modalidades del pleno ejercicio del derecho del asalariado a la desconexión“, así como “la puesta en marcha por la empresa de dispositivos de regulación de la utilización de herramientas digitales”.

Si desconectamos, desconectamos

Y llegado a este punto, es donde podemos empezar a hablar de Linkedin. Tal como en muchos casos correctos estamos usando Linkedin, deberíamos plantearnos seriamente la DESCONEXIÓN en esta red. Y me explico. Si realmente utilizamos esta red como una herramienta de trabajo, debemos de empezar a plantearnos su uso en horas y días en los que profesionalmente no estamos (o no deberíamos de estar) activos.

En mi caso, por si a alguien le sirviera, uso Linkedin a diario. De hecho las 3 ventanas que SIEMPRE tengo abiertas en mi ordenador en cualquier momento de mi jornada laboral son las siguientes:

  1. Mail corporativo
  2. Base de datos de clientes (CRM) usado en Enviroo
  3. Linkedin: en este caso puedo tener una o muchas ventanas con la red social abierta.

Un pantallazo igual os ilustra de lo que indico:

De hecho, como he comentado muchas veces, muchas de las gestiones comerciales de Enviroo han surgido de Linkedin, con lo que es prioritario estar al día de las notificaciones, mensajes e información que nos ofrece. En mi caso concreto mi buzón de Linkedin no tiene nada que envidiar a la bandeja de entrada de mi mail corporativo. Sería interesante que vuestro buzón de Linkedin estuviera “on fire”. Una gran señal de vuestro trabajo en esta red, diría yo…

Dicho todo esto, y enlazando con la nueva perspectiva abierta para los profesionales franceses, en el caso de Linkedin creo que se puede implementar esa desconexión. Y es que tal como indicaba al principio, si realmente lo usamos como una herramienta profesional (o al menos así deberíamos usarlo), deberíamos adaptarla a nuestros horarios llamémoslos profesionales.

Informarse vs Interactuar

Más de uno estará pensando que como ahora tenemos acceso a cualquier información en cualquier lugar, ¿qué vamos a hacer si recibimos una invitación/mensaje de Linkedin un sábado, domingo, etc…? Es cierto que podemos tener acceso a esa información (a expensas de lo que suceda en una desconexión regulada para determinadas empresas o colectivos…), pero una cosa es tener acceso, y otra tramitar esa información (por ejemplo, respondiendo a esa invitación/mensaje).

En mi caso, hace ya mucho tiempo que digamos, me autorregulo y toda la información que me llega a través de Linkedin (invitaciones, mensajes…) en horarios o días no dedicados a temas profesionales, quedan aplazados a mi primer jornada laboral. No sé si será cuestión de autoconciliación de la vida familiar y profesional, o simplemente una forma de desconexión.

Con este post simplemente os transmito la reflexión de hasta donde y hasta qué momento llevar nuestras tareas profesionales (porque Linkedin es una herramienta profesional). ¿Que os apasiona Linkedin y no queréis desconectaros en ningún momento? Una sugerencia entonces: ¿qué tal dedicar fines de semana y horas intempestivas simplemente a leer información en esta red? Por si os habíais percatado, hay para aburrir 🙂

Son las 17:50 del viernes. Creo que es una buena hora para desconectarme de Linkedin. El lunes contestaré mensajes, invitaciones e interaccionaré. Y vosotros, ¿desconectáis en Linkedin?

Gracias por estar ahí. Seguimos conectados 🙂